Quienes se oponen a la histórica Proposición 19 de California temen lo peor. Aseguran que la despenalización del uso, producción y venta de marihuana es una invitación al desastre, que no justifica los estimados 1.400 millones de dólares de nuevos ingresos fiscales que recibirían las arcas estatales ni los millones ahorrados en encarcelaciones. Entre sus principales preocupaciones está el hecho de que, si es aprobada en las elecciones de noviembre, esta iniciativa generará más crimen.