You are hereLo bueno, lo malo y lo feo de la frontera
Lo bueno, lo malo y lo feo de la frontera
La secretaria de Seguridad Interior de Estados Unidos, Janet Napolitano, en días recientes reconoció una realidad fundamental, pero políticamente arriesgada: no hay forma de sellar una frontera de 3.000 kilómetros con México, tercer socio comercial de ese país. Minutos después de haberlo admitido, prometió que no descansará hasta que todas las rutas usadas por los narcotraficantes sean cerradas.
A pesar de esa contradicción aparente, las palabras de Napolitano reflejan la distinción importante que deben hacer a diario las fuerzas policiales y judiciales: no todos los que entran al país deben ser detenidos, mientras que los responsables de delitos violentos y millonarios son los que tienen que ser aprehendidos y sentir el peso de la ley.
Desafortunadamente, estos mismos oficiales sufren el lastre de la presión equivocada por parte de activistas y legisladores, que pretenden arreglar el inoperante sistema migratorio estadounidense un problema relacionado, pero distinto- asignándoles la tarea absurda de perseguir a todos los inmigrantes.
El ejemplo más reciente de ello es la ley SB 1070 de Arizona, una norma que habilita a las fuerzas policiales para exigir pruebas de ingreso legal a Estados Unidos a cualquier sospechoso de haberlo hecho indebidamente.
Los criminales deben estar muy complacidos con esta ley. En vez de perseguir infractores verdaderos, la policía es incentivada para que acose a aquellos que parecen ser inmigrantes. En un estado donde 30 por ciento de los residentes son hispanos, el cumplimiento de tal normativa representará un desperdicio de tiempo descomunal.
Cualquier sensación de seguridad que generen iniciativas como la SB 1070 es, obviamente, falsa. El verdadero trabajo de seguridad fronteriza es la lucha contra el tráfico humano y de drogas y armas, al igual que contra el lavado de dinero.
Por lo menos hay una representante estatal en Arizona que tiene muy clara esa labor. Kyrsten Sinema, demócrata que votó en contra de SB 1070, asegura que legisladores más realistas han ayudado a aprobar leyes más pertinentes en esa entidad.
Hace menos de un año la Asamblea Legislativa de Arizona aprobó una ley, auspiciada por Sinema, que determina la ilegalidad de rentar una casa para utilizarla en actividades ilícitas. Esto ha facilitado el arresto y condena de individuos involucrados en tráfico humano, violación e incluso asesinatos. Algo similar ocurrió al aprobarse una definición legal más amplia de tráfico, para que no sólo se considere así la transferencia directa de personas de un lugar a otro.
Napolitano favorece también ese aspecto de los esfuerzos en seguridad. En una presentación reciente en el Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington, la alta funcionaria se notó menos interesada en cifras de trabajadores arrestados en redadas que en avances en contra del crimen organizado.
"El año pasado la incautación de contrabando relacionado con carteles aumentó en forma significativa en todos los campos. Incautamos 14 por ciento más de dinero en efectivo, 29 por ciento más de armas ilegales y 15 por ciento más de drogas ilegales que el año anterior", dijo. "También hemos desplegado más tecnología que nunca para detectar traficantes y su cargamento. Ahora más aviones, más helicópteros y más vehículos aéreos no tripulados están concentrados en la frontera".
Autoridades estadounidenses también están requisando todos los cargamentos ferroviarios en dirección a México para interceptar armas, droga y dinero. Este gran cambio de la política estadounidense demuestra la intención de combatir organizaciones criminales transnacionales que lavan dinero, envían armas y terminan aumentando la violencia al sur de la frontera.
Si bien leyes como la SB 1070 están totalmente desorientadas en su esfuerzo por asegurar la frontera, sus defensores tienen razón en un aspecto: el inoperante sistema migratorio dificulta la labor de detectar criminales.
Casi 11 millones de inmigrantes viven en este país ilegalmente. Y tal como lo señalan Sinema y otros defensores de los inmigrantes, millones no solo viven en las sombras temerosos de denunciar crímenes, sino que ofrecen escondites perfectos para aquellos involucrados en actividades criminales.
"Hoy en día, tanto buenos como malos cruzan la frontera. Si tuviéramos una reforma migratoria integral que le permitiera a los buenos salir de la sombra y ponerse en fila (para legalizar su situación), entonces todo lo que queda son los malos y resulta entonces más fácil perseguir a los carteles y la actividad ilegal", dijo Sinema en una entrevista.
Por fortuna para los promotores de una reforma migratoria, el presidente Obama no ha abandonado la causa. El 1 de julio, el mandatario dio su primer discurso dedicado exclusivamente a ese tema e hizo un llamado al Congreso a dejar las divisiones partidistas y "asumir su responsabilidad de resolver este problema de una vez por todas".
Obama aseguró que una amnistía automática a millones que han llegado de manera ilegal sería "insensato e injusto". Pero también es ingenuo pretender, como dijo, que recursos limitados se dediquen "no sólo a detener pandillas y potenciales terroristas, sino también a los cientos de miles que intentan cruzar cada año simplemente para encontrar trabajo".
- Login or register to post comments
- Printer-friendly version
- Send to friend